Val Formazza · 1.250 metros

Antillone

Un lugar de montaña donde niños, adolescentes, jóvenes y familias disfrutan de campamentos escolares, amistad, oración y vida comunitaria.

Las cabañas de la parroquia en Antillone, en Val Formazza

Una casa en la montaña

Un lugar para crecer juntos

Antillone se encuentra en el valle de Formazza, a unos 1.250 metros de altitud, y lleva muchos años vinculado a la vida estival de la parroquia.

Las cabañas acogen campamentos escolares, semanas de grupo y estancias para familias, ofreciendo un entorno sencillo y en plena naturaleza.

La vida en comunidad, las excursiones, la oración y el servicio diario hacen de Antillone una experiencia educativa, además de un destino.

Nuestra historia

Una historia de 65 años… toda una vida

«Alzo los ojos hacia las montañas: ¿de dónde vendrá mi ayuda? Mi ayuda viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra».

Allá por el lejano año de 1958, cuando monseñor Lupo, párroco de nuestra comunidad entre 1957 y 1970, envió como avanzadilla a un grupo de jóvenes en busca de un lugar donde chicos y chicas pudieran estar en comunión con la naturaleza y, al mismo tiempo, vivir una experiencia de fe.

Nuestras jóvenes aventureras llegaron al valle de Formazza y, a 1.249 metros de altitud, encontraron en una localidad llamada Antillone un pastizal de montaña situado al final de un sendero. Así, en 1959, bajo la dirección de monseñor Lupo y de la hermana Primina, de la Congregación de la Inmaculada Reina de la Paz, tuvo comienzo el primer «Campo Escuela»: una experiencia formativa que combinaba el ocio, la oración y la vida en comunidad.

Al principio solo se ocuparon dos cabañas, que hoy se denominan Edelweiss y Nido. En aquel lugar recóndito faltaba prácticamente de todo: no solo luz y gas, sino también agua corriente y servicios. Sin embargo, entre aquellas cabañas, entre los muros de la pequeña iglesia, entre gritos de alegría y momentos de silencio, decenas de chicos y chicas se convirtieron en hombres y mujeres, madres y padres.

Con el paso de los años, se añadieron nuevas cabañas a las primeras. A finales de los años ochenta se construyó la cocina, mientras que a principios de los noventa la parroquia decidió iniciar las obras de acondicionamiento de las cabañas y la conexión a la red eléctrica. La primera en ser reformada fue la cabaña llamada Baker, que era la que más necesitaba una reforma importante; mientras tanto, también se acondicionaron las demás cabañas. Muchas de estas obras se llevaron a cabo con la ayuda de los jóvenes animadores del oratorio.

En conmemoración de los veinticinco años de presencia de la comunidad, se colocó la gran cruz en la placita de la iglesia. Antillone se convirtió así, para muchos jóvenes, animados, monitores y familias, en un auténtico segundo hogar de la comunidad de Santagabie.

Y la historia continúa. A lo largo de estos largos años se han sucedido generaciones de jóvenes; algunos de los primeros pioneros ya han alcanzado la gloria del Padre, pero lo que no cambia es el apego de los habitantes de Santagabí a este lugar: los juegos, las risas, las caminatas, los momentos de oración y la vida en comunidad.

En la página web de nuestra parroquia, deliberadamente, no se ha publicado el nombre de ningún colaborador vinculado a los distintos grupos parroquiales. En esta página, sin embargo, no podíamos dejar de recordar a a monseñor Lupo y a a la hermana Primina, sin quienes la comunidad de Sant’Agabio no habría tenido la oportunidad de hacer que tantos chicos y chicas vivieran una experiencia tan importante y formativa como la de los campamentos escolares.

La experiencia

Las tres dimensiones de los campamentos escolares

Comunidad

Convivencia

Compartir espacios, comidas, responsabilidades y el día a día ayuda a forjar relaciones auténticas y a madurar en el respeto mutuo.

Naturaleza

Descubrir la montaña

Las caminatas, el silencio, el paisaje y la aventura se convierten en oportunidades para conocer el territorio y aprender a cuidarlo.

Fe

Rezar y reflexionar

Los momentos de oración y de reflexión acompañan a los jóvenes a reinterpretar la experiencia a la luz del Evangelio.

Campamentos escolares

Una propuesta para cada edad

A lo largo de los años, Antillone ha acogido campamentos para niños de primaria, alumnos de secundaria, adolescentes, universitarios y jóvenes.

Las cabañas también están abiertas a las familias de la parroquia, que pueden disfrutar de unos días de descanso y fraternidad en un entorno comunitario.

Cada campamento cuenta con la presencia de sacerdotes, monitores y educadores, y puede involucrar también a otras parroquias de la unidad pastoral.

Niños durante un campamento escolar en Antillone

Las propuestas

¿Cómo se vive en Antillone?

Niños y jóvenes

Campamentos de verano

Semanas de juegos, actividades, excursiones y formación pensadas para los distintos grupos de edad.

Jóvenes

Compartir y servicio

Experiencias de autonomía, responsabilidad, animación y reflexión vividas en grupo.

Familias

Estancias comunitarias

Periodos de vacaciones y convivencia abiertos a las familias, en un ambiente sencillo y acogedor.

Campamentos y estancias

Información e inscripciones

Para conocer los calendarios, la disponibilidad y las condiciones de participación, póngase en contacto con la secretaría parroquial.

Datos de contacto y secretaría