Memoria, jóvenes y formación
Amigos de Don Francesco
Una asociación creada para preservar la memoria de monseñor Francesco Brustia y apoyar a los jóvenes del barrio.
Memoria y vida de la comunidad
Don Francesco y los jóvenes de Sant’Agabio
No es posible hablar de esta asociación sin mencionar al padre Francesco.
Don Francesco Brustia, en cuyo honor se ha bautizado la plaza de la iglesia, fue párroco de nuestra comunidad desde 1938 hasta 1957, cuando fue nombrado obispo de Andria por el papa Pío XII.
El punto fuerte de la actividad pastoral de don Francesco fue, entre las numerosas iniciativas que llevó a cabo, su apego a los niños y a los jóvenes. A su alrededor se reunió un número cada vez mayor de jóvenes, que formaron el primer grupo de Acción Católica. La Asociación pasó a llevar posteriormente el nombre de «Giuseppe Martelli», en memoria del primer joven al que don Francesco propuso que se inscribiera, fallecido a temprana edad a causa de la tuberculosis.
El vínculo que don Francesco estableció con sus jóvenes nunca se rompió.
Los «Amigos de don Francesco»
Tras su fallecimiento, acaecido en Mondovì el 17 de junio de 1975, los oratorianos educados por monseñor Brustia, pertenecientes a la primera Asociación «Giuseppe Martelli», crearon un grupo denominado «Amigos de don Francesco».
Desde 1977, el grupo instituyó una beca destinada a los jóvenes que cursaban el último curso de la Educación Secundaria de Primer Grado del Instituto Comprensivo Bellini y que se habían distinguido por sus méritos académicos, con la intención de mantener vivo el recuerdo de este gran párroco entre los jóvenes del barrio.
La entrega de las becas suele tener lugar el domingo anterior a la festividad de Nuestra Señora del Rosario y pretende ser también una ocasión para que los «chicos de don Francesco» se reúnan y disfruten de un momento de convivencia, sin olvidar a su don, con una visita al cementerio de Barengo, donde descansa.
Hoy en día, muchos de esos jóvenes ya no están entre nosotros; permanece su recuerdo junto al de un gran sacerdote que convirtió el barrio de Sant’Agabio en una comunidad que aún hoy sigue viva en su memoria.